Los eSports son competiciones de videojuegos donde los denominados “gamers” disputan entre sí para conseguir la victoria y, normalmente, un premio en metálico.

Funcionan igual que una competición deportiva e incluyen categorías muy variadas como estrategia, disparos, lucha y disciplinas de deportes tradicionales.

Estas competiciones se han vuelto un fenómeno de abasto mundial y acogen una cantidad enorme de espectadores. Tienen lugar en grandes estadios donde más de 45.000 personas acuden para ver cómo los jugadores profesionales salen al escenario para competir.

Los electronic sports han generado un amplio debate acerca de si deberían ser considerados un deporte o no. En los países donde está más desarrollada esta industria emergente, como Corea del Sur, Estados Unidos, Suecia o Alemania, se defiende que sí ya que, al igual que los deportes convencionales, los eSports se caracterizan por el juego en equipo, la resistencia mental y física, la estrategia y la competitividad. Por esta razón, poco a poco se van ganando su sitio en el mundo del deporte y, sobre todo, van cambiando la visión que tiene la sociedad acerca de ellos y se van popularizando cada vez más.

La visión de los videojuegos como mero entretenimiento está siendo reemplazada por la concepción de una competición de abasto mundial. De la misma forma que hay miles jugadores de fútbol o de baloncesto profesionales, también existen muchísimos jugadores y equipos profesionales de los eSports.

A nivel estatal, existe la Liga de Videojuegos Profesional, como la organización más grande de eSports en todo España y cada vez son más los aficionados a esta potencial disciplina deportiva.

¿Conseguirán los eSports convertirse en un deporte convencional más?